martes, 22 de mayo de 2012

41. La bossa nostra (Bossa-nova)

Marcos Mundstock: El compositor brasileño Dorival Lampada, más conocido popularmente como "Lampinho", es sin duda uno de los compositores más prolíficos del Brasil.
Ernesto Acher: Más prolijitos... no, no, prolijitos
Marcos Mundstock: Prolífico... es... se dice prolífico a un compositor cuando... ¡prolífico!
Ernesto Acher: Prolijito
Carlos Núñez Cortés: (Espiando el texto de Marcos Mundstock) Dice "prolífico"
Ernesto Acher: Está mal
Carlos Núñez Cortés: Si está mal debe tratarse con toda seguridad de un error


Marcos Mundstock: Insisto. Dorival Lampada, decía, es sin duda uno de los compositores... más prolijitos del Brasil. Dorival Lampada, músico de extracción popular, perfeccionó sus dotes en el conservatorio municipal de Río de Janeiro bajo la experta vigilancia de Caetano Souza y otros dos policías. Dorival Lampada, "Lampinho", trabaja habitualmente con el poeta João Corpas, "Corpas". Fruto de esa colaboración es la obra que se escuchará a continuación titulada "La Bossa Nostra". En "La Bossa Nostra", se relata la historia de un extranjero admirado por el sol y las playas del Brasil. El extranjero sigue por la playa a una mujer de alucinante belleza, en cuya descripción la obra llega al paroxismo. Por fin el extranjero consigue acercarse a la beldad y declararle su amor. Como se verá esta es una obra netamente programática. No resulta difícil percibir la influencia del clima mítico de "La Bossa Nostra", en el ballet de Mastropiero... "El lago encantado"... Se escuchará a continuación, en versión de Les Luthiers, "La Bossa Nostra", de Dorival Lampada. Son sus partes (de la obra): Conversación, La playa de Copacabana, Obertura, Oscurecimiento y éxtasis, Persecución, Final y Obertura.


Daniel Rabinovich: La Bossa Nostra. La Bossa Nostra...


Jorge Maronna: La obra que se escuchará a continuación, es una obra linda... es una buena obra... es una obra de bien. Cuenta la historia de un extranjero, en las playas de Brasil, que se encuentra con la tentación. La tentación acosa al hombre con sus lujos, con sus pompas, con sus frutos apetitosos... frutos como la palta, las castañas de cajú, las... bueno, otros frutos típicos que preferimos no mencionar. ¿Y qué hace el hombre entonces? Ahhh!! El hombre, tentado por la tentación, se tienta. Bien, ahora cantemos todos.


Carlos Núñez Cortés: Conversación
Ernesto Acher: ¿Qué tal, cómo le va? ¿Cómo le va, hombre? Le estoy preguntando cómo le va. No, él dijo que conversemos. Sí dijo, yo lo escuché clarito: conversación...
Carlos Núñez Cortés: No, no, no... no es una conversación porque, ya que vamos a hacer una bossa brasilera, es una conversação... una conversação. Que hay que falar en portugués. Que hay que falar cosas do Brasil y esas coisas.
Ernesto Acher: Ah! Que hay que decir cosas de Brasil
Carlos Núñez Cortés: Bueno, pero no de Brasil, de Brasil. Do Brasil.
Daniel Rabinovich: ¡Banana!... ¡Banana! Jejeje, ¡Banana! Yo fui, ¿eh?... La pegué, la pegué... ¡Banana!...
Carlos Núñez Cortés: ¡Está bien, banana, está bien, banana! ¡Banana! Pero no solo bananas hay en Brasil. ¿Está todo cubierto de bananas Brasil?
Jorge Maronna: Sí, sí, sí... está todo cubierto de bananas.
Carlos Núñez Cortés: ¡Pero no!
Jorge Maronna: ¿Las sacaron?
Carlos Núñez Cortés: ¿No hay saudades en Brasil, no hay garotas en Brasil... Ipanemas, no hay? El futebol, por ejemplo.
Ernesto Acher: Pelé
Daniel Rabinovich: ¡Pelé banana!
Carlos Núñez Cortés: Banana y Pelé. Muy entretenida la conversação. Bueno, vamos facer agora un poco de música do Brasil. Un pouquinho de música do Brasil. ¡Qué bonito! ¡Qué gustoso!


(Arranca marchinha)


Coro: La lalala la lalá...
Daniel Rabinovich: ¡Everybody!
Carlos Núñez Cortés: ¡No, no, no! Esto no es música do Brasil.
Ernesto Acher: ¿Pero cómo no va a ser música de Brasil?... Si esto es una ... marchinha.
Carlos Núñez Cortés: Eu non quero marchinha. Eu quero uma bossa. ¡Uma bossa!
Daniel Rabinovich: ¿Una bolsa?
Carlos Núñez Cortés: Sí, para las bananas, Daniel. ¡Uma bossa, uma bossa!... Jorge, mira, tú que tienes el violão, ¿porqué no provas uma bossa en violão?
Daniel Rabinovich: ¿Jorge, violao?
Carlos Núñez Cortés: ¡Violão es guitarra! ¡Bruto do nascimento! Buah... suficiente, vamos facer uma bossa. Eh, Jorge, prova uma bossa, prova...prova.
Daniel Rabinovich: Qui prova... gosta.


(Arranca bossa nova)


Coro:
Oh sol, oh sol, oh sol, oh sol, oh sol.
Oh sol, queimante e ardente,
oh sol, cozinheiro da gente,
oh sol, tan firme e bruñido,
oh sol de fogo encendido,
que queima hasta o apelido,
oh sol, oh sol sostenido,
oh sol, oh sol bemol.


Carlos Núñez Cortés:
Eu gosto tirarme na areia
da praia sereia
asando meu corpo gentil,
asando de frente e de perfil.
Eu gosto hasta o paroxismo
con o bestialismo
do sol do Brasil.


Coro:
Que el gosta do sol está a la vista,
é um verdadeiro solista.


Carlos Núñez Cortés:
Eu contaré uma historia
que aconteceu uma vez...


(Arranca marchinha)


Coro:
No Brasil é bendición
como se faz a digestión.
De Botafogo a Ipanema
nao tein que tomar enema.
Porque, con todo respeito,
Brasil es tan digestivo...


Carlos Núñez Cortés:
¡Basta! ¡Basta!
Eu contaré uma historia
que aconteceu uma vez
e muito melhor éis
que me deixeis
e nao me interrumpéis.


(Retoma bossa nova)


Coro:
Conta tu conto extrangeiro
a la uma, a las dois y a las treis.


Carlos Núñez Cortés:
Okeis.
Um dia de sol na praia,
sonhando coisas bonitas,
masticaba uma banana,
a mais folklórica fruta,
gozando a fresca viruta
na praia de Copacabana.
Estaba feliz no sol tan fogoso,
na areia que ardía,
cuando de repente...
¡Um oscurecimiento!


Daniel Rabinovich: ¿Um qué?
Carlos Núñez Cortés: Um oscurecimiento.
Daniel Rabinovich: ¿En pleno día?
Carlos Núñez Cortés: ¡Ea! Fizo a noite en pleno dia.
Daniel Rabinovich: ¡A la flauta!
Carlos Núñez Cortés:
Uma sombra tan tupida,
uma sombra tan grandota,
era a sombra producida
das cadeiras d'uma garota.


Daniel Rabinovich: Era un garotón... por el tamaño del...


Carlos Núñez Cortés: Era uma garota que tenía: (batucada) Um andar de gacela, cinturita de avispa, piel de terciopelo, cabellos de lino, manos de Eurídice, ¡qué garota Dios mío! Unos piecitos... unos piecitos... unos pies cúbicos, el talón de Aquiles, la nuez moscada y la lengua muerta, ojos de buey, frente popular, palmas de Mallorca, nalgas marinas, y um pubis, y um pubis...


Jorge Maronna: Pubis pro nobis.


(Retoma bossa nova)


Carlos Núñez Cortés:
Continúo a relaçao
de tan colosal levante.
Comencé a persecuçao
das cadeiras bamboleantes.


Cruzamos Copacabana
debaixo do sol queimante,
e cruzamos Ipanema
aguantando o sol queimante.
Cuando ya no pude mais,
tomando muito coraje
decidí tirarme o lance.
Dije de fazer romance,
dije coisas tan bonitas
que a garota me dio cita
pra bailar en uma boite...


Coro: Esa mismísima noite.


Daniel Rabinovich:
¿E como foi o final
da historia tan colosal?


Carlos Núñez Cortés:
O final foi muito vil
pela culpa do Brasil.
O sol tan ardente e cruel
me queimou tuda la piel.
Tenía queimado tudo
de la proa hasta la popa,
que ni siquiera desnudo
podía aguantar la ropa.


Coro:
Maldita sea la praia,
maldito sol asesino.
Maldita sea la praia,
maldito sol asesino.


Carlos Núñez Cortés:
Perdí piel, perdí garota,
perdí outras coisas mil.


Coro:
Unicamente un idiota
gosta do sol do Brasil.

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