domingo, 3 de junio de 2012

141. Para Elizabeth (Sonata a la carta)


MM: Oh, carta de Elisabeth. Oh jojo, hermosa muchacha, cuanto me amas. Veré que dices en tu carta y compondré una sonata inspirada en ella. “ Querido Johann he pensado mucho en nosotros, sabes cuanto admiro tu arte. Aleluya, eres un artista de verdad”. Oh… jojojo. Oh… jojojo. Ah… jajaja. “Eres… eres un artista de verdad”. Ehhh… ehhh… Ahhh.
(Música).
MM: (Sopla la pluma) Ahh, claro, jaja, que p… “Querido Johann, los primeros días te he echado mucho de menos, he estado muy sola entre esta gente desconocida”.
(Música).
MM: “Johann, ¿por qué nunca quisiste pedir mi mano?”
(Vals nupcial).
MM: “Querido Johann, siempre recuerdo aquel atardecer en que caminábamos por el bosque todo era hermoso, la alondra cantaba.”
DR: Aah, aah
MM: “Los grillos cantaban también”.
DR: cri, cri
MM: “Y también las golondrinas”.
DR: pío, pío
MM: “Y también las montañas... y también las montañas eran hermosas. Recuerdo, Johann, cómo nos arrojamos sobre la hierba...”
DR: (hace ruido de caída usando un silbato)
MM: “Tus besos”
DR: chuic, chuic
MM: “Tus fuertes abrazos”
DR: (Hace ruido de “abrazo con sonido de huesos rotos”)
MM: “Y cómo se avivó la llama de nuestro amor y ocurrió aquello...”
DR: (Usa un Fuelle, avivando la llama)
MM: ¡¡Vamos todavía!! “Aquello fue... bastante agradable. Johann, que afortunada soy en tenerte como confidente ¡Aleluya, eres un amigo de verdad! La semana pasada concurrí a uno de esos tediosos bailes en casa de la duquesa de Jedou. Era un agasajo al joven y apuesto duque Alfredo que regresaba del Caribe.”
Coro: (Música caribeña) ¡Azúcar, caliente!
MM: “El joven y apuesto duque Alfredo insistió en que lo acompañara a otra fiesta... Una fiesta íntima... Luego fuimos a su palacio, ¡Aleluya, un palacio de verdad! ”
(Suenan trompetas)
MM: “Me llevó a conocer el gran salón de baile”
(Suena un vals)
MM: “Las caballerizas, las pajareras, y por fin su alcoba. Y allí, apasionadamente me....”
DR: (Repite todos los sonidos anteriormente dichos, desde la caída hasta el fuelle).
MM: ¡Pará un poco!
DR: ¡Vamos todavía!
MM: “Nunca olvidaré ese torrente de pasión, y una vez más sobre la alfombra, colgados de la araña, en la bañera. ¡Aleluya, aleluya, por fin un hombre de verdad!"

Fuente: Les Luthiers, pese a todo

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